¿Cómo me lo pongo?: Al rescate del abrigo

El abrigo es una prenda imprescincible en todo invierno (de los de verdad, no de los cálidos, se entiende) que se precie. Tener un buen abrigo de corte clásico es toda una inversión que además de salvarnos de mil apuros, perdurará en el tiempo.

Maya ha recuperado esta pieza en camel, corte albornoz, con pespuntes rojos en cuello y mangas. Es bastante largo, unos 15 cms. bajo la rodilla y no sabe qué hacer con él para readaptarlo a esta temporada.

En primer lugar, tendría que cortarlo. Ya que un abrigo como éste, para que resulte más favorecedor y sobre todo ponible, debería de ir como máximo unos 5 cms. por debajo de la rodilla. Conste que sí, que este año se llevan hasta arrastrando, pero son más favorecedores en general y más aprovechables para casi todos los looks si los llevamos unos tres dedos bajo la rodilla.

Este abrigo es profundamente versátil. Podemos llevarlo en modo albornoz con su cinturón (incluso ornamentar la solapa con algún broche), o sustituirlo por uno fino, de piel en color rojo (como los pespuntes que tiene). En ese caso, levantaremos ligeramente las solapas (como en la foto de la derecha).

Es ideal tanto para ir trabajar sobre un traje masculino con una blusa de lazada, como para temas más informales como un ligero vestido de seda con estampado de flores y botas de caña alta. O con bermudas y mocasines. Tanto con pantalones anchos como con pantalones pitillo.

De ahí que siempre se afirme que un buen abrigo sea imprescindible para montar un fondo de armario óptimo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: los abrigos duran, sí. Pero no son eternos. Nada de llevar bolitas ni cositas raras en los abrigos.
Un abrigo que sea de este tipo, de largo bajo la rodilla no es recomendable que deje ver una parte de la falda o del vestido. Quedará raro y nos hará más bajitas.
Si ves que te has pasado cogiéndolo tan entallado, no te empaquetes poniéndole un traje por debajo. Tampoco se trata de que te corte la respiración.
Pero tampoco se trata de que te hagas con un saco para ponerte todo tipo de prendas por debajo. Siempre búscalo de tu talla. Que el hombro esté en su sitio es fundamental. Para las bajitas, es recomendable que el abrigo como máximo llegue a la rodilla. Evita que te pase de la misma o te hará más chatita.
Nunca lleves la manga más larga del punto en el que está tu muñeca. Nunca a media mano ni similares.

Lo encontrarás en: el abrigo de Maya es de Adolfo Domínguez. El look de la derecha, de Chloé.

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