La vida sigue igual

Lo bien que se está de vacaciones… Aunque hubo pequeños intervalos de trabajo entremedias (lo malo de tener un portátil con conexión a internet), sí es cierto que en un mes es posible desconectar. Playas paradisíacas en lugares allende los mares, norte de España húmedo y lluvioso pero lleno de buenos momentos con los míos y playas gaditanas con noches largas de sal y azúcar para olvidar estrés, prisas y tráfico. Ahora pensar en que sólo hay que esperar once meses…

Aún en vacaciones siempre he encontrado un pequeñito hueco para seguir leyéndoos. Estoy al tanto de la boda del año, la de la gran Moon que estoy segura nos irá contando con toda su gracia, de las ilusiones de Maba (¡y quebraderos de cabeza!) construyendo su nuevo hogar, de las vacaciones con máximo estilo de Miss M, las idas y venidas de Sandra (y su hamaquero… ay!), del nuevo blog de Laetitia -cada vez con más fuerza y ganas de comerse el mundo- y sus vacaciones en mi tierra, de las compras americanas de Yose (y su nueva sonrisa, ¡guapa!), del paréntesis de la gran Lady De, las reflexiones magníficas de Blaudemar, los pensamientos fashio-filosofales de Ölhate, el exquisito sentido del humor (y día a día) de Nimenos, la nueva vida de Cris en la costa oeste americana, Vogue y el Mediterráneo, las nuevas creaciones de Macarena, María y sus nuevas recomendaciones musicales, avances de temporada de Vistiendo a Candela, Baballa y el duro aterrizaje de las vacaciones, las nuevas (e inquietantes) propuestas de Mr. Bag, Miu (esperamos tu resumen vacacional), y como siempre, el genial estilo de Bea, Lu y Auro. También María. Nuevos descubrimientos como Una blogger más, Di por Dior o Una Yolandera en Suecia, que se suman a mi lista de paseos diarios. Y lo más importante, la mención especial a Namy, que está atravesando unos duros momentos en su no mejor verano. Todo mi cariño y mi apoyo para ti, reina.

Como véis, estáis en mi corazón. Y si me he dejado a alguien, disculpas mil. Son las cosas del directo. Como la vida sigue, es momento también de continuar saliendo a la calle a pasear, a recadear, a mirar escapartes y a comenzar a construirse un buen armario invernal. Para situaciones básicas, de día a día, de vuelta a una realidad sin trajes de baño ni pareos, veamos cómo solucionar nuestra probable lucha ante el armario.

Una solución fácil para un día a día puede ser un vestido ligero de algodón, corto, con una cinta a la cadera para que quede levemente ablusonado. Combinado con unas sandalias de ante y flecos en marrón chocolate. Bolsa grande, de doble asa corta y estampado (maravillosa la nueva colección de Prada y sus hadas…) y pañuelo de seda colocado a modo de diadema cubriendo levemente la frente y el nacimiento del pelo. Si hace frío, puedo llevar una camiseta blanca de corte nadadora, de algodón, bajo el vestido; o el vestido sobre un vaquero pitillo oscuro; o un foulard enroscado varias veces alrededor del cuello (eso sí, suprimiendo entonces el de la cabeza). En Benetton los hay maravillosos. Una chaqueta de punto, corta, en color crudo y listo. Así de fácil. Lo importante es ir aclimatándonos poco a poco a la vida real, que de los shocks no hay nada bueno escrito.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: aunque no tiene que ver con el estilismo de hoy, viene a colación con el tema veranil. Por favor, exfolíate e hidrata esa piel (y pelo) que tras el verano quedan profundamente doloridos. Y siempre: los pies (esos talones…) Si aún estás de playa, no te pongas cual conguito, que ni es sano ni estético. Volverán las pieles blancas, de eso estoy segura.
Ponerte un collarón, o pendientes estilo flamenca. No es el estilo.
Taconazos. Tampoco es lo suyo. Este vestido pide chancla, zapato raso.
Hipermaquillarte. Un look tan natural exige lo mismo en materia pinturil. No te extralimites, no es preciso ir siempre a lo cuadro de Pollock.
Olvidarte de la ropa interior. No me refiero a una emulación de Aída de Gran Hermano y sus idas y venidas por los platós defendiendo su libertad de vestimenta. Me refiero a que cuando elijamos la ropa interior hemos de hacerlo pensando en lo que exteriormente vamos a vestir. Por mucho que nos apasione un conjunto, éste ha de ser el apropiado. Horror que me da ver camisetas corte halter con tirantes paralelos, o cierres de sujetador demasiado altos en la espalda, asomando por las camisetas. Qué aberración, por favor…

Lo encontrarás en: el vestido es de American Vintage para Rosario. Las sandalias, de Mustang.

P.D. Alguien solicitaba más información sobre puntos de venta de Larrana. Para más datos sobre lugares en los que encontrar la marca, aquí os dejo dos números de teléfono en el que os pueden dar todo tipo de datos: 91 710 48 33 y 675 565 130.

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