Escuela de sirenas

Que los gimnasios se llenen, los anticelulíticos se vendan en cantidades industriales, aumenten las ventas de fruta y verdura y se dejen los malos hábitos, es característico de este tiempo. Y tiene un objetivo fundamental: lucir el traje de baño y no ser el horror de la playa.

Decidirse por uno u otro modelo es cuestión principalmente de observación y análisis de una misma; y al mismo tiempo, de nuestro armario. Tenemos que conocer nuestro cuerpo, nuestro pelo, nuestro color de piel y las prendas y complementos con los que lo luciremos. Con esto en mente, es más sencillo realizar la elección del bañador o bikini ideal para este verano 2008.

El primer paso es mirarnos con detenimiento al espejo y estudiar cuáles son nuestros puntos fuertes y cuáles los débiles. Cómo podemos sacarnos el máximo partido. Siempre sin temer a la imagen que vemos reflejada. Somos nosotras: perfectas o no, somos maravillosas. Con un poco de realismo y sin tener miedo a lo que vemos, los resultados siempre serán los óptimos. Por lo tanto, cómo elegir en función de nuestro cuerpo:
1. Los bikinis son la opción más generalizada, la que más suele favorecer a todos los tipos de cuerpos y la más cómoda para broncearse. Si nuestro cuerpo es diábolo, no importa el modelo que elijamos porque todos nos irán estupendamente. Para el resto de opciones:

  • Con poco pecho, cinturita marcada y cadera ancha: bikinis de aro con escote corazón y algo (sutil) de relleno para equilibrar el ancho de la cadera. La braguita, mejor de las anchas.
  • Para mucho pecho, el corte halter sin rellenos ni formas son los más cómodos ya que recogen muy bien el pecho. Combinado con una braguita ancha es muy favorecedor.
  • Si tenemos poco pecho, y somos a la vez bastante rectas de cintura y de cadera, mejor un bikini de triángulos (que pueden ser levemente drapeados para simular un poco más de volumen) y braguitas de tiras finas laterales o lacitos.
  • Si tienes la espalda ancha, los hombros muy marcados y tu silueta es bastante recta, decídete por bikinis de braguitas bajas y partes superiores en bandeau con tirantes cruzados desde el escote para romper tu simetría corporal.

2. Los bañadores enteros son perfectos para ocultar defectillos, como una pancita algo prominente. La desventaja clara es que ocultan la piel del sol (que en determinados casos, puede convertirse en una ventaja). Favorecen mucho a mujeres con mucho volumen en la parte superior del cuerpo pero con piernas excesivamente delgadas. Hazte con alguno en escote uve para estilizar tu figura. La más importante de las premisas a la hora de lucir bañador, es tener un cuerpo curvilíneo. Olvídate de él si eres muy recta y delgada o si tienes una espalda muy ancha.

3. El triquini llegó hace 4 temporadas y se resiste a irse. Es el que requiere mayor atención. En ningún caso nos lo compraremos únicamente porque se nos haya metido entre ceja y ceja. El triquini sólo es apto en casos determinados, en el resto, funciona como un perfecto “cargafiguras”. Llevaremos triquini si somos equilibradas en cuanto a tamaño de pecho y cadera. Fundamental tener una cintura muy marcada, ya que las aberturas laterales del mismo la acentúan. Del mismo modo, cuerpos muy rectos tienen que huir de los triquinis con aberturas laterales, ya que evidencian la ausencia de curva. Si eres de las rectitas pero te resistes a no llevar triquini, elige entonces uno de aberturas frontales, jamás laterales.

Si estás rellenita, elige siempre tonos oscuros y huye de los estampados. Al contrario si estás muy delgada.

El color de pelo y de piel marcará el color del traje de baño que elijamos, del mismo modo que sucede con la ropa.

  • Si tu pelo y piel es morena, olvídate de los oro-plata ni de los estampados animales, ni los colores muy flúor, ni el marrón chocolate, ni el blanco purísimo. Te harán vulgar. Mejor decántate por estampados florales, look marinero, colores beig, los tonos pastel o los verdes. Suavizarán tus rasgos, te restarán agresividad.
  • Si eres de las rubias o pelirrojas de piel muy clara, entonces no lleves beig, ni blancos, ni flúor. Mejor los cobrizos, verdes, azules en su gama más oscura, el marrón chocolate o el negro para lograr un efecto elegante. Y si tienes el pelo claro pero te pones doradita en verano, puedes llevar cualquier color que te apetezca. Tu piel lo asimila todo.

Por último, en el momento de elegir bikini piensa también en con qué lo combinarás. En cuál va a ser tu estilo de verano, de manera que vaya coordinado con las prendas que vas a lucir. No sólo en cuanto a colores, también a estilo. Piensa que muchas de las tardes de playa terminan maravillosamente bien en un chiringuito, con buena música, un daiquiri y planes más que buenos.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: la norma básica es no comprarse nada que nos guste en la percha. La percha somos nosotros, y tenemos que ver cómo funciona en nosotras mismas, con objetividad. No pasa nada si no nos va: nadie es perfecta.
Ponerte un pareo que vaya a juego con el traje de baño, del mismo estampado. Y si es de lycra, peor aún. No, jamás.
Moverte fuera de la playa en traje de baño. Si tienes que cruzar la calle, ponte un caftán, un pareo, un vestido… lo que sea. Pero nunca nunca en traje de baño. Es muy ordinario.
Comprarte un triquini para todo el verano. El triquini obliga a tener más de una prenda de baño, si no quieres tener horribles marcas.
El top-less cada vez está más generalizado. No voy a emitir mi particular opinión sobre el mismo porque considero que es muy personal esta decisión. Lo único que recomiendo es practicarlo con discreción. Si te encuentras a alguien conocido, salvo que os encontréis en una playa nudista, cúbrete. Elegancia ante todo.
Si te hace falta algo de relleno en la parte superior del bikini, no pasa nada. Siempre y cuando no lleves un bikinibrá. Eso de marcar canalillo artificioso… no.
Llevar un culotte, salvo que tengas un culito digno de la portada del Sport Illustrated. Los culotte son complicados porque en contra de lo que puede parecer, marcan más los defectos de lo que los ocultan. Así que salvo afortunadas, el resto, a abstenerse.
Ponerte una parte superior de triángulos si tienes un montón de pecho. Es el mismo efecto que ponerte una braguita minúscula, de lacitos laterales, si eres muy ancha de cadera, culona o con mucho muslo.
El tanga. En la playa, rodeada de gente no. El rollo Lucía Lapiedra en Supervivientes no está de moda. Distinto es si te lo pones en tu piscina, en tu yate o en tu terraza. Pero en la playa, mejor no. Si tienes un muy buen cuerpo, y quieres lucirlo, hazte con una braguita brasileña. Es minúscula, muy estrechita detrás pero mantiene ese punto elegante e insinuante que se pierde con el tanga.

Lo encontrarás en: los modelos de la fotografía son de Guillermina Baeza. Más trajes de baño en H&M, La Perla, Jordi Labanda Beachwear, TCN, Explora Tarifa, Womens Secret, etc.

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