

Antes de comenzar con el cuidado de los pies (que incluye un remojo intenso de los pies en agua con aceites esenciales, o con un jabón suave e hidratante. Incluso en leche entera), cogemos una pequeña cantidad de exfoliante y la repartimos por todo el pie, incidiendo en los dedos y en el talón. Después los metemos en agua y seguimos con el proceso. No va a hacer milagros (en pies asquerosamente descuidados no hace milagros) pero sí es muy útil para un mantenimiento continuado. Deja la piel suave y con un olor estupendo.
Lo encontrarás en el exfoliante pies lisos de Yves Rocher se vende en centros Yves Rocher. El bote de 50 ml. cuesta 6 euros. Aunque suele haber promociones con rebajas del 50%.


