Tú sí que vales

La saga bodas parecía terminada. Lo que yo no sabía es que se me escapaba el elemento más importante de la misma: el novio. Básicamente, porque aunque nos hace más ilusión el vestido o el ramo (y ya no digo los zapatos) con el novio tendremos que compartir una parte importante de nuestra vida. Así que será mejor elegirlo bien. No sea que nos salga defectuoso y que la empresa no se haga responsable de la garantía.

El caso es que el novio ha de estar presente en la boda. Y como tal, habrá de ir vestido acorde al evento. Lo mismo, los invitados masculinos que acudan. Así que las recomendaciones son válidas para uno u otro papel.

¿Cómo ha de vestirse un hombre en una boda? Existen tres alternativas:

  1. La que está más de moda y es la correcta en bodas de mañana o de primeras horas de la tarde es el uso del chaqué. La diferencia entre el chaqué y frac (además de en el uso, ya que el frac exije una mayor etiqueta y su uso está limitado a la noche) reside en la forma de la parte delantera de la chaqueta (en el frac es como una torera con cola trasera), en la camisa (de pechera rígida en el frac) y en la corbata, que en el frac es una pajarita de color blanco. Bien, decíamos que lo correcto es utilizar el chaqué. Ha de ser confeccionado a medida, y más si eres el novio. Las licencias que se pueden permitir se reducen al chaleco y a la corbata. El chaleco puede llevar abotonadura frontal recta o cruzada. O tener unas leves solapas. Ir ligeramente brocado. En colores pastel o brillantes. La camisa apropiada es blanca con gemelos. La corbata siempre en un tono que coordine con el chaleco, pero no es necesario que formen un juego perfecto (no hace falta chaleco escarlata + corbata escarlata). Se lleva con tirantes. El nudo de la corbata sin experimentos. Un clásico nudo doble Windsor es más que apropiado. El chaqué lo lucen el novio, el padrino y los testigos. El resto de varones invitados irá de traje.
  2. Otras opciones son las alternativas y más modernas. Como bodas en la playa o sin ningún tipo de protocolo. Para una boda estilo Ibiza o playas de Tarifa, apuesto por un look en blanco total. Fundamental unos pantalones de pinzas confeccionados en lino con el detalle de un cinturón de cordón anudado a un lado. Complemento de cierre de lo más chic: un sombrero de panamá. Unas sandalias de cuero marrón y tiras estilo romano, son el calzado perfecto.
  3. Por último están las bodas en las que el novio decide no vestir de chaqué. Entonces irá de traje de chaqueta y pantalón. El de la fotografía superior se adapta fundamentalmente al estilo de los invitados, ya que para el novio rigen otros parámetros. El traje del novio puede permitirse la licencia de un chaleco, aunque particularmente no los comparto. Además, llevará una chaqueta de abotonadura en línea con dos botones, dos aberturas traseras y de color azul marino. Cuidado con los pantalones de corte italiano (estrechos abajo) para el novio: no son lo adecuado. La camisa será blanca con gemelos. Se admite también con una leve línea de color azul claro, muy sutil. La corbata siempre de seda del color que le favorezca, nunca demasiado llamativa. El nudo, de nuevo doble Windsor. El cinturón coordinado con los zapatos. Los invitados pueden arriesgar más con el traje. Pero siempre teniendo en cuenta de que se trata de un traje y como tal ha de ser usado: con corbata, camisa y cinturón. En colores y materiales disfrutan de mayor libertad que el novio.

En cuanto a los zapatos, éstos serán de cordones, de color negro, punta redonda y brillantes (nunca de charol. Ésos para el frac). Los calcetines, de hilo y color negro. Los hombres no llevan más complementos que el reloj (siempre bueno) y la alianza de matrimonio: el que la tenga y quiera llevarla.

Lo más importante es olvidarse los nervios en casa. Que por mucho que lo nieguen, dejar la soltería es algo que los asusta…

Seguid tan sumamente bellos.

No se te ocurra: Si tu boda es en la playa, vigila el calzado que eliges. Hacerse con las sandalias adecuadas, en cuero marrón, requiere atención y cuidado. Es fácil caer en la guirichancla.
Si decides ir de traje y eres el novio, ni pienses remotamente en llevar uno de raya diplomática. Creo que ni el gran Don Vito Corleone lo llevó en su boda.
Para los trajes y el chaqué no jugamos con los zapatos. Las opciones son muy pocas y no experimentamos más. Cuidado con las puntas cuadradas, los zapatos blancos ni demás asuntos moderniles.
Ir de chaqué si el novio no lo lleva.
Llevar una pajarita al mediodía. Salvo que el protocolo no exista y sea una boda alternativa.
Ir de esmoquin al mediodía. El esmoquin tiene un uso exclusivo de noche, y puede ser de etiqueta (si van chaqueta y pantalón coordinada) o de media etiqueta (la chaqueta y el pantalón de diferente color). Particulamente, no me parece un atuendo adecuado para una boda. Salvo que la ceremonia se realice a las 10 de la noche.
Llevar calcetines ejecutivos con los zapatos. Con los pelillos vislumbrándose… no.
Si vas de blanco en tu bodaplaya, presta atención a la ropa interior. Unos boxer de algodón de batista de color blanco son suficientes.
Si vas de traje, ni se te ocurra ni remotamente ir de levita, ni de brocados, ni de color beig, ni gris perla, ni corbatines extraños, ni nudos moderniles, ni perlitas, ni fajines, ni cosas raras. Salvo que tu boda sea en Las Vegas y quieras emular a Elvis.
Llevar tu reloj Casio. Sí, lo quieres mucho. Pero si no tienes uno bueno (que tampoco hace falta que sea un Omega), no lo lleves.

Lo encontrarás en: el chaqué es mejor hacérselo a medida en sastrerías especializadas. El príncipe Carlos de Inglaterra, aunque no es un sex symbol, lo lleva como nadie. Innovando pero siempre con tanta ceremonia y elegancia. El modelito playa es de Antonio Miró. Y el traje para invitado que está en tercer lugar, de Hugo Boss.

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