¿Te ha pasado que te pruebas una prenda de un color y te ves estupenda, pero te pones otra y parece que llevas tres noches sin dormir? Por mi experiencia me atrevería a decir que el problema no eres tú, sino el color.
Y aquí es donde entra en juego la colorimetría personal.
¿Cómo saber qué colores me favorecen?
Lo primero es descubrir si tu piel tiene un subtono frío o cálido. Y no, no tiene nada que ver con ser morena, rubia, tener la piel clarita o estar bronceada.
El color de tus ojos, tu pelo y, sobre todo, cómo reacciona tu rostro ante determinados tonos nos dan pistas para descubrir qué colores te favorecen.
¿Eres primavera, verano, otoño o invierno?
La colorimetría distingue cuatro estaciones y no tienen que ver con los colores que te encantan o con tu estación del año preferida. Está relacionada con los colores que caracterizan esa estación del año:
- Primavera: colores cálidos, luminosos y frescos.
- Verano: tonos fríos, suaves y delicados.
- Otoño: colores cálidos, profundos y terrosos.
- Invierno: tonos fríos, intensos y contrastados.
Pero, estilaria, que nadie te venda la moto. Descubrir que eres otoño no significa que tengas que pasarte el resto de tu existencia vestida de marrón.
Lo importante no es conocer tu estación, sino saber qué hacer con esa información.
Aprende a sacarte partido con el color
En nuestro Curso de Colorimetría aprenderás a identificar los colores que te favorecen, combinarlos con lo que ya tienes y comprar con mucho más criterio.
Porque de poco sirve saber qué colores te sientan bien si después te plantas delante del armario y no sabes por dónde empezar.
Por eso, para conseguir que cada vez tengas más el control, tu armario está deseando que hagas este curso.


