A medias

Cuando las cosas no son ni de una manera ni de otra, sino que son de un poquito de cada se vuelven realmente complicadas. Si lo primero es difícil, lo segundo es una odisea. Así se quedó Paloma cuando recibió una invitación en la que aparecían los términos “media etiqueta”. Para situaciones en las que el código de vestimenta exija media etiqueta, va esta entrada de principio de semanita.

La definición de media etiqueta en realidad es adecuada para los hombres. En nuestro caso, es un término que no tiene apenas sentido. Se podría catalogar como una especie de arregladita pero sin pasarse, con algunos elementos de más día a día. Las opciones son muy variadas y van siempre de la mano del estilo de cada uno. Veamos ejemplos:

  1. No quiero riesgos: el estilo cóctel entonces es el adecuado. Es decir, cualquier vestido de largo a la rodilla, entallado, sin mangas, en colores sobrios y combinado con unas sandalias altas. Si el vestido es negro, arriesga con un calzado de colores, muy vistoso y original.
  2. No quiero riesgos pero paso de vestidos: pues entonces un pantalón ancho, masculino, con una blusa de manga corta, en seda, y una gran lazada al cuello. Una cartera de mano y el cabello recogido.
  3. Me aburre lo de siempre: juega. Si la media etiqueta es un concepto que parte de la mezcla de lo habitual con lo arreglado, pues métele un top de lentejuelas a un pantalón pitillo con sandalias altas. O una camisa blanca con una falda de punto de oro, larga, muy entallada.
  4. Quiero algo completamente diferente: entonces, elige un vestido largo, en tejido rico, festivo y combínalo con unas sandalias planas y un collar babero. Una cartera de mano maxi y el cabello recogido sin estridencias.

Si no queremos dar la nota por inseguridad o por ser éste nuestro primer evento de similares características, el truco estará en la mesura: con un vestido sencillo de complementos espectaculares (o en su defecto pantalón + top) siempre acertaremos.

No se te ocurra: mini. En ninguna de sus versiones, ni siquiera en un vestido muy mono y caro. Nunca lleves descubiertos más de tres dedos sobre las rodillas. Así que no me quiero imaginar esos short vaqueros de medio culetillo al aire.
Descartar la blazier. Si hace fresco es una opción excelente para abrigarse.
Los chales. Ayyyyyy… que el siguiente paso es hacer el Massiel en medio de los canapés.
Ponerte algo con lo que no te sientas identificada. De este modo, te sentirás ridícula y lo pasarás fatal. Siempre sé fiel a tu estilo.
Un bolso grande. ¿En qué piensas? ¿En mangar canapés? Sí, la cosa está muy mala, pero para tanto…
Moño maravilloso, de tres a diez pisos, con todos sus apliques brillantosos y demás. Te van a confundir con la ensaladera.
Ropa reaprovechada que se vea rozada o con bolitas, brillos y todo lo que manifieste a la legua que es viejita. El imperio Inditex es siempre una solución más que aceptable.

Lo encontrarás en: el primer conjunto es de Dries van Noten; el segundo, de By Malene Birger y el último de Carolina Herrera.

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