¿Cómo me lo pongo?: Blue velvet

Ha pasado mucho tiempo desde que el terciopelo se llevase. Allá por los años 90 fue un auténtico furor, pero como la moda es un boomerang, aquí está de nuevo. El terciopelo es uno de los grandes protagonistas de este invierno, lo que motiva a rescatar joyas pasadas que vuelven a estar de actualidad. Así le ha pasado a Arancha, que tiene un vestido de terciopelo esperando pacientemente desde 1994 y que ahora va a pasar a la acción.

El vestido es de color azul petróleo, largo sobre la rodilla, entallado y de tirantes. Una pieza magnífica para la noche, pero desea buscarle alternativas también para el día. Es cierto que para que pudiese ser aprovechado también durante el día sería más sencillo y apropiado que fuese de corte túnica o abullonado y con algo de manga, por ejemplo. Sin embargo, intentaremos encontrar alguna solución, como las siguientes:

  • La más fácil consiste en buscar una blusa de gasa con algún estampado floral en azul y beig. La blusa de manga corta va bajo el vestido para convertirlo en una especie de pichi. Por encima, una chaqueta de punto larga, pero de punto grueso y en color chocolate. Y unas botas de tacón cuadrado, alto, por la rodilla, también en chocolate. O con un bolero de punto grueso, dibujado acorde con los tonos, botas planas de media caña en crudo, y medias granates.
  • La experimental propone una camisa blanca de aire masculino colocada sobre el vestido y ceñida a la cintura con un maxicinturón. Medias efecto mojado en negro y bailarinas. O con una biker corta de cuello mao, cerrada, y medias de vinilo con zapato abotinado de tacón. Todo en negro ppara que destaque la falda del vestido.
  • La atrevida va más allá y exige que te olvides de que te miren. Busca un bolero de plumas, o de tachuelas. Media negra y sandalias altas de tiras.

Si una prenda tan clásica y evidente queremos que funcione fuera de contexto, tendremos que atrevernos y sobre todo, mirarnos mucho primero en el espejo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: derrochar inspiración. Tanta, tanta, tanta que te puedan confundir con alguna suerte de desequilibrada extraña. Experimenta pero siempre mirándote al armario y con la seguridad de que te atreves. Nunca porque creas que debes ir así.
Combinarlo con más terciopelo. Nada de blazer de terciopelo, ni bufandas de terciopelo. No se trata de convertirse en el forrito de un joyero.
Nada de medias de rejilla. Pero nada.
Con botas over-the-knee. Demasiado largo.
Ponértelo con anorak, parka, plumífero o cualquier tipo de abrigo de esos que abrigan de verdad. Los abrigos sólo de paño o de punto. No hagas el mezclismo de Diógenes.

Lo encontrarás en: el vestido es una reliquia del añorado Don Algodón, que fue el símbolo de una década.

Noticias: por cierto, aprovechad bien las rebajas, que ya están aquí con todo el equipo. Ya sabéis que si queréis rentabilizarlas al máximo, lo ideal es un servicio de e-Style Assistant. Desde sólo 30 euros sabrás qué necesitas para sentirte guapa lo que queda de invierno y además, comprar adecuadamente para el verano que viene.
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