Antes muerta que sencilla

Esto es lo que debió de pensar la agradable y hermosa señorita de la fotografía al levantarse una mañana en la magnífica cabaña de una estación de esquí cualquiera. Sobra decir, que si algo caracteriza a las estaciones de esquí es la nieve, que por defecto, está siempre helada. Muy guapa para la foto, pero la verdad es que debió pasar un ratito de frío.

No soy aficionada a los deportes de nieve. Soy friolera por naturaleza y pensar en unas temperaturas tan bajas me dan… ¿frío? Qué curioso… Sin embargo, alguna que otra vez, me ha tocado recalar en una estación de esquí. Y aunque no sepamos esquiar, seamos frioleras y del todos los deportes, el sky no sea una de nuestras preferencias, el après-ski es altamente recomendable. Por supuesto, y como en todo, tiene un código de estilo que respetar, y que con nuestros recursos de armario y sin tener que arrasar en Roxy, podremos salir más que airosas. Veamos, pues, qué ponernos para pasar una bonita tarde de copas en la nieve. O lo que es lo mismo, el après-ski.

Para empezar, lo ya comentado. Tenemos que contar con que hará frío, por lo que habrá que hacerse con prendas de abrigo y calzado aislante. La nieve no sólo está fría, si no que moja.

Para una tarde de après-ski me encantan unas mallas de color negro, con su franelita interior, ya que al llevarlas con las botas, moldea el contorno de nuestras piernas. Personalmente, me gustan las botas de descanso estilo Dior o las de Adidas, a precio más económico. También es son una buena opción las de Hi-Tec (a muy buen precio). Las estilo UGG o las de pelo exterior no me convencen demasiado, aunque también se admiten. En general, es importante buscar unas que sean cómodas, calentitas, gruesas e impermeables.

En la parte superior, aprovecharía el boom de los jerseys gruesos de lana con cenefas y mosaicos de motivos navideños. Desde Anna Sui, Stella McCartney o Pucci hasta el imperio Inditex ofrecen todo tipo de versiones del mítico jersey de lana. XXL o a la cintura. Pero con cuello vuelto, que será más operativo. Estos jerseys son maravillosos porque esconden todo tipo de remedio antifrío bajo sus ochos gorditos de lana. Y por encima, podéis llevar un polar.

Si no os apetece llevar un anorak para nieve (como los de Roxy) podéis optar por las pieles. En su versión más sport, claro. No se trata de plantarse con el visón de Concha Velasco.

Los complementos permitidos se componen de un gorro estilo andino; y para las más atrevidas, el ruso. Guantes aislantes, con tecnología climawarm para no perder los dedos y gafas de sol con protección, acondicionadas para la nieve. Imprescindibles.

No es necesario arriesgar nuestros frágiles y poco preparados cuerpos en esas pistas sumamente resbaladizas. El mejor deporte, tras una jornada de esquí, puede ser el ver la puesta de sol en un entorno más que agradable. Y nosotras, sin desentonar en él.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: llevarte tus botas amazona o cualquiera similar, con suela de cuero. Hazlo sólo en el caso de que no te importe la amputación de tus extremidades inferiores o alguno de sus apéndices.
Utilizar guantes de punto o de piel sin forrar. Fundamental que todo lo que te pongas esté aislado y además sea de materiales especiales. Piensa que estarás tomándote una copa en un lugar en el que las temperaturas son bajo cero.
Maquillarte para atacar. Todo lo contario. Y si lo haces, que sea con un maquillaje estilo Isdin Extrem, con protección total. El sol en la nieve es muy agresivo, y es importante proteger la piel y los labios. Hazte con un protector labial. Y si no puedes tampoco renunciar al gloss, utiliza la línea L.U.C.I. Fever Gloss de Lancôme.
Colgarte tu colección de joyas variada. No es momento ni lugar. Tampoco es cómodo, con tanta ropa puesta.
Llevar tus gafas del mercadillo. No es por nada, sólo por la salud de tus ojos.

Lo encontrarás en: Tienes jerseys de punto y gorros estilo andino en Pepe Jeans. Los anoraks, polares, pantalones o botas de descanso, en Adidas. O’Neill tiene una excelente colección de guantes y cazadoras. Y las gafas de sol, de Oakley o Ray Ban.


Editado para decir: la verdad es que el concepto de après-ski es amplio porque depende de la estación en la que nos encontremos. Por otro lado, es un concepto que en ocasiones está mal utilizado y en este caso, da lugar a bastante confusión. Así que, haciendo caso de la apreciación de Lilo, esta entrada versará más sobre recomendaciones aplicables a todas las que no disponemos de aptitudes para los deportes de invierno. Para disfrutar de una estación sin necesidad de esquiar. ¡Gracias, Lilo!

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